Lenguaje Corpora - Kinesica


INTRODUCCION

El presente trabajo ayudará a conocer aquello que comprende el lenguaje corporal como son los diferentes movimientos tanto principales como menores, estos incluyen una postura, posición, movimientos con las manos, pies, piernas, ojos, etc.
Los cuales nos brindan un panorama más amplio para poder llegar a hacer una interpretación del movimiento corporal de una persona, ya que en ocasiones lo que dicen con la voz no corresponden con su cuerpo.
Hay pequeños detalles que se desconocían en los movimientos del cuerpo y estos revelan otro sentido.
Por medio de una investigación de diferentes fuentes se ha recabado la información para que de forma concreta nos proporcionen datos generales que nos ayudará o ampliará nuestro conocimiento sobre este interesante tema llamado Kinésica.



DEFINICION

Kinésica o Lenguaje Corporal puede definirse a grandes rasgos como una forma de comunicación dejando a un lado el habla. Estudia el significado del movimiento corporal que son adquiridos durante el paso del tiempo.
Fernando Poyatos (1994, II: 185-186) define la kinésica como: "los movimientos corporales y posiciones resultantes o alternantes de base psicomuscular, conscientes o inconscientes, somatogénicos o aprendidos, de percepción visual, auditiva, táctil o cinestésica (individual o conjuntamente), que, aislados o combinados con las estructuras verbales y paralingüísticas y con los demás sistemas somáticos y objetuales, poseen un valor comunicativo intencionado o no".
El movimiento corporal aporta otro significado a lo que se pretende comunicar, revela otra parte del inconsciente que se intenta ocultar o aparentar. Se podrían considerar como un elemento extra para complementar la comunicación. Se afirma que el lenguaje corporal abarca más de un 60 % de un mensaje, por lo que podemos entender que en realidad lo que se dice con la voz es un mensaje mínimo en comparación con la kinésica.
A veces utilizamos ademanes en lugar de palabras para mandar un mensaje, por ejemplo; cuando agitamos una de las manos con las palmas hacía en frente como referencia de un “hola” o una mueca cuando nos disgusta una situación.
Estos movimientos se incluyen en la paralingüística1 sin embargo el movimiento corporal también abarca otros elementos.
 Hay diferentes clasificaciones dentro de este tema, diferentes autos solo manejan dos tipos los gestos y movimientos corporales pero el profesor Thomas Steinfatt hace una división en tres tipos:
1.        Movimientos principales del cuerpo (como postura y posición)
2.        Movimientos menores del cuerpo (movimientos de piernas, brazos y manos)
3.        Expresiones faciales y movimiento de los ojos
A continuación, entraremos con más detalle a cada una de estas divisiones para comprender de forma más completa lo que engloban estos conceptos.

MOVIMIENTOS PRINCIPALES DEL CUERPO

Iniciamos con los movimientos principales del cuerpo, que comprenden de dos elementos; la postura y la posición.

POSTURA

La postura del cuerpo, cuyo término proviene del latín “positura”, es la relación del cuerpo y todas sus articulaciones, con respecto a su espacio que lo rodea. 
La postura es el elemento más fácil para observar e interpretar dentro de la comunicación no verbal. Las posturas constantemente nos envían señales y mensajes sobre los juicios, opiniones y sentimientos de una persona, con respecto a una situación u otra persona.
La postura de un hombre nos habla de su pasado. La sola posición de sus hombros nos da un mensaje de sus penas, de su furia contenida o de una personalidad tímida. En centros de investigación como el Instituto Esalen, se considera que algunas veces los problemas psicológicos personales coinciden con la estructura corporal.

Mucho depende de nuestra posición corporal para darle un mensaje a los demás, no solo de los gestos.
Existen dos tipos de posturas, las congruentes y las no congruentes:
  • Las congruentes: Expresan acuerdo. Un ejemplo es que en el caso que se junten dos personas, ambos se sienten de la misma manera, pierna derecha cruzada sobre la izquierda, manos entrelazadas detrás de la cabeza o en espejo.
  • Las no congruentes: Expresan desacuerdo o distancias psicológicas. Adoptan posiciones completamente distintas. Por ejemplo, si uno cruza los brazos el otro pondrá sus manos en la cintura, si uno cruza las piernas y se hecha hacia atrás el otro las mantiene abiertas con el cuerpo hacia delante.
Con frecuencia las personas imitan las actitudes corporales de los demás. Es común que dos amigos se sienten de la misma forma cuando están conversando de un tema en común. Se cree que si dos personas comparten un mismo punto de vista también comparten la misma postura.
Si, por el contrario, hay una disputa o puntos de vistas distintos, adoptaran posturas completamente distintas, incluso si hay una tercera persona, ésta adoptará la postura de la persona con la que está de acuerdo.
Otro ejemplo común es cuando dos personas no se conocen, ambos (al no saber la ideología del otro) tenderán a evitar tener la misma postura.
La postura habla del grado de coincidencia y agrado que tienen dos personas.
Si uno quiere tener una buena relación con alguien es preferible copiar su postura para lograr el objetivo.
Cuando las personas se ven forzadas a sentarse juntas (sala de espera, transporte público, etc.) inconscientemente despliegan sus brazos y piernas como barreras.
Si dos hombres se sientan muy juntos tratarán de girar su cuerpo levemente y cruzar las piernas de adentro hacia fuera, o pondrán una mano o brazo para proteger el lado común del rostro.
Si un hombre y una mujer se sientan frente a frente a una distancia muy próxima, seguramente crucen los brazos y tal vez las piernas y se echen hacia atrás en sus asientos.
La postura no es solamente la clave del carácter, sino una expresión de la actitud, indica claramente los sentimientos de un individuo con respecto a las personas que lo rodean.
Cuando un hombre se inclina levemente hacia delante y relaja su cuerpo con la espalda encorvada es probable que simpatice con la persona con la que este.
Como vemos, la postura es el elemento más fácil de observar e interpretar en el lenguaje corporal. Pero no por eso es el menos importante.

POSICIONES

Las posiciones corporales se definen por la disposición del cuerpo a aceptar a otros en la interacción. Así se habla de posiciones más abiertas o más cerradas. Una posición abierta implica que brazos y piernas no separan a un interlocutor de otro, la posición cerrada implicaría utilizar las piernas, brazos o manos bien en forma de protección del propio cuerpo bien en forma que sirva de barrera para que otro no se introduzca en una interacción que mantenemos (por ejemplo, son posiciones cerradas cruzarse de brazos, o sentarse para hablar con alguien, de forma que las piernas hagan una barrera que dificulte la entrada de otra persona, simbólicamente).
Es decir, que la propia posición ya da señales que nos indican los dispuestos o no, que estamos a recibir, a interaccionar, con los otros. https://i0.wp.com/protocoloalavista.com/wp-content/uploads/2014/01/kinesia.jpg

MOVIMIENTOS MENORES DEL CUERPO

LOS GESTOS

Un gesto es una forma de comunicación no verbal ejecutada con alguna parte del cuerpo y producida por el movimiento de las articulaciones, músculos de brazos, manos o cabeza. El lenguaje de los gestos permite expresar una variedad de sensaciones y pensamientos, desde desprecio y hostilidad hasta aprobación y afecto.
Prácticamente todas las personas utilizan gestos y el lenguaje corporal en adición de palabras cuando hablan. Existen grupos técnicos y ciertos lenguajes de comunicación que utilizan mucho más gesto que la media. Ciertos tipos de gestos pueden ser considerados culturalmente aceptables o no, dependiendo del lugar y contexto en que se realicen.
 Se distinguen cinco categorías de gestos, propuestas por Paúl Ekman y Wallace Friesen:
• Gestos emblemáticos o emblemas: son señales emitidas intencionalmente y que todo el mundo conoce su significado. (pulgar levantado)
 • Gestos ilustrativos o ilustradores: son gestos que acompañan a la comunicación verbal para matizar o recalcar lo que se dice, para suplantar una palabra en una situación difícil, etc. Se utilizan intencionalmente. Este tipo de gestos son muy útiles en los discursos y cuando se habla en público.
• Gestos reguladores de la interacción o reguladores: Con ellos se sincroniza o se regula la comunicación y el canal no desaparece. Se utilizan para tomar el relevo en la conversación, para iniciar y finalizar la interacción o para ceder el turno de la palabra… (dar la mano).
• Gestos que expresan estados emotivos o muestras de afecto: este tipo de gestos reflejan el estado emotivo de la persona y es el resultado emocional del momento. Como ejemplo podemos mencionar gestos que expresan ansiedad o tensión, muecas de dolor, triunfo, alegría, etc.
• Gestos de adaptación o adaptadores: son aquellos gestos que se utilizan para manejar emociones que no queremos expresar, para ayudar a relajarnos o tranquilizarnos, etc. Aquí podemos distinguir los signos dirigidos a uno mismo (como, por ejemplo, pellizcarse), dirigidos hacia los objetos (bolígrafo, lápiz, cigarro, etc.) y los dirigidos a hacia otras personas (como proteger a otra persona). Los adaptadores también pueden ser inconscientes, unos ejemplos muy claros son el de morderse una uña o chuparse el dedo, muy común en los niños pequeños.
Así como nuestra boca dice lo que deseamos, debemos “controlar” a nuestras manos para no contradecirnos. El uso adecuado de las manos se puede aprovechar muy bien para complementar las palabras y dar mayor fuerza a la conversación, dejarlas “libres” puede resultar contraproducente, incluso pueden distraer a la otra persona, cuando deseamos que nos presten atención, tampoco hay que moverlas muy bruscamente, palmoteando o pasándolas cerca del rostro a la otra persona. Otra cosa que molesta o distrae, es dar palmadas en la espalda o tocar a los otros en los brazos, para llamar su atención, cada cual guarda su espacio, y hay quien se siente muy molesto si le tocan, es bueno demostrar amistad, pero también hay que guardar el debido respeto a los demás.
Una forma de “analizar” a nuestras manos, se basa en repasar todos aquellos hábitos automáticos que realizamos a diario sin pensar, por ejemplo: ¿Cómo nos manejamos en reuniones familiares?, ¿Qué hacemos en el trabajo?, ¿Cómo saludamos a la gente?, ¿Qué posición adoptamos cuando escuchamos a alguien?, ¿Qué es lo primero que hacemos cuando llegamos a casa?
Es importante que las manos sigan a su boca, para que su interlocutor confíe en Usted, inconscientemente sabemos que, cuando las personas dicen la verdad, usualmente hacen gestos con las manos que enfatizan y coinciden el ritmo de su discurso, una condición natural cuando estamos convencidos de lo que estamos diciendo, las personas poco sinceras controlarán mucho más sus manos y harán pocos gestos con ellas.
Así como nuestras manos nos delatan, las manos de las otras personas hacen lo mismo, por eso es muy importante ver y analizar el comportamiento y los movimientos de las manos de los demás, en las reuniones familiares, el trabajo, el club o la iglesia. Porque si observamos atentamente a las demás personas nos sorprenderemos mucho al “leer” y “escuchar” lo que sus manos nos dicen.
Tocarse la cara... A punto de tomar una decisión
Entrelazar los dedos... Muestra más autoridad que el otro
Tocarse la oreja o el oído... Se sientes inseguro frente al otro
Frotarse las manos... Desea terminar la reunión
Rascarse la nariz... No le interesa lo que el otro dice
Golpear ligeramente los dedos... Impaciente
Tomar su cabeza por detrás... Seguro de sí mismo, soberbia
Acomodarse el cabello... Debilidad, inseguridad
Apoyar el cabeza sobre las manos... Aburrido
Manos abiertas sueltas... Sincero
Manos abiertas apoyadas en el cuerpo... Inocente, fácil de manipular
Manos con las palmas hacia arriba... Pide disculpas o perdón por algo
Manos en las caderas... Presta atención y disposición
Manos agarradas en la espalda... Preocupación, impaciencia
Puños cerrados... Enojo, furia, ira
Manos dentro de los bolsillos... Indiferencia y mala educación
Manos fijas o quietas... Represión, miedo
Uñas comidas... Inseguridad y nerviosismo
Brazos cruzados a la altura del pecho... Posición defensiva, se sientes atacado
Manos o dedo en la mejilla... Está evaluando algo
Frotarse un ojo... Duda de las palabras del otro
Tocarse ligeramente la nariz ... No le gusta lo que el otro dice

LAS PIERNAS

Las piernas también nos pueden decir muchas cosas, su posición tiene un significado diferente, por lo que daremos algunos ejemplos de estas.
Si ves a una persona que, sentada, tiene las piernas estiradas, separadas o con un tobillo sobre la rodilla opuesta… es decir, si ves que esa persona ocupa el máximo espacio posible con sus piernas, lo que ese lenguaje corporal dice de ella es que siente una gran confianza en sí misma o que percibe que ella es la dominante de la situación.
Resultado de imagen para micromachismos chile piernas metroEste detalle tanto puede significar que la persona está relajada y sin miedos como también puede indicar que se trata de alguien con un toque prepotente, mandón o incluso engreído.
El hecho de que una persona ocupe el mínimo espacio con sus piernas, tanto sentada como de pie, significa justo lo opuesto al caso anterior. Esta persona posee poca confianza en sí misma de forma general o bien se siente intimidada en este momento concreto por algún motivo.
Esto tiene que ver con nuestro instinto más primitivo de proteger nuestros genitales. Cuando una persona retuerce o aprieta una pierna contra la otra, a menos que se trate de algún tipo de picor o ganas de ir al baño, está ocultando inconscientemente su zona genital porque percibe la situación como amenazante.
A este respecto, es probable que, si eres mujer, tiendas a ocupar el mínimo espacio con tus piernas y, si eres hombre, tiendas a ocupar el máximo espacio. Esta tendencia se debe, fundamentalmente, a la educación que hemos recibido; pues una socialización tradicional y estereotipada, que es la que recibimos la mayoría de las personas, nos dice que las mujeres debemos ser discretas y para nada dominantes y los hombres deben imponerse.
A rasgos generales, cruzar las piernas indica inseguridad por el motivo que acabamos de ver. Sin embargo, esto sólo puede ser percibido como un indicio fiable en el caso de personas que no suelan cruzar las piernas.
¡Pero hay otras personas que sí suelen cruzarlas cada vez que se sientan! En esos casos se trata de un hábito, no de un indicio de inseguridad. Pero sí hay algo muy interesante que podemos inferir de un cruce de piernas. Los estudios al respecto indican que, en muchas ocasiones, las personas cruzamos las piernas hacia el lado que nos agrada o nos apetece. Es decir, que, si mientras conversas con alguien, tras un comentario tuyo, esa persona cruza la pierna que está más próxima a ti hacia el lado opuesto, podría indicar que o no le ha gustado lo que has dicho o, directamente, está deseando marcharse de tu lado.
Por norma general, también cuando estamos sentadas o sentados, pero, sobre todo, cuando estamos de pie, las puntas de nuestros pies apuntan al lugar o persona donde tenemos puesto el foco de atención.
Esto lo puedes observar cuando un grupo de personas está charlando de pie. Normalmente, cuando hay un o una líder evidente en el grupo, todos los pies apuntan a esa persona. Si en ese grupo hay una persona que se siente atraída hacia otra (ya sea atracción sexual, admiración o una fuerte simpatía), sus pies apuntarán hacia esa persona. Si en el grupo hay una persona desagradable o antipática, casi con seguridad ningún pie apuntará hacia ella.
Por otro lado, si estás charlando con alguien cuyos pies apuntan hacia la puerta de salida, ya sabes que o tú o tu conversación no le gustáis demasiado. A veces es una simple cuestión de cambiar de tema para comprobar si realmente el problema era que a esa persona no le interesa en absoluto que le cuentes cómo fue el partido de fútbol de ayer.
Resultado de imagen para pies atraccion kinesicaEl reconocido investigador del lenguaje corporal Paul Ekman afirma que, cuando una persona miente, sus pies pueden reflejar la incoherencia entre sus pensamientos y sus palabras a través de movimientos compulsivos inusuales. Esto no siempre es así, de modo que no deberías tomártelo como un indicio fiable. Para saber en qué casos esta información puede revelarte una mentira, fíjate en cómo se comportan los pies de la otra persona en situaciones neutras o incluso cuando está nerviosa pero no está mintiendo. Si llegas a identificar el comportamiento habitual de sus pies en situaciones de “no mentira”, podrás reconocer mucho más fácilmente las situaciones en que sí miente, porque sus pies se comportarán de modo revelador: tal vez se trate de un temblor inusual, de una colocación extraña o de una gran tensión visible.


Según Paul Ekman en su Sistema de Codificación Facial (FACS) nuestro rostro es capaz de manifestar hasta: 10,000 expresiones
En la actualidad, se ha determinado que las siete emociones básicas (Alegría, rabia, tristeza, sorpresa, desprecio, miedo y asco) no pueden ser “falsificadas”, pues los músculos de la cara se mueven, en la mayoría de los casos, de manera automática, y no hay forma que podamos reproducir esos movimientos perfectamente de manera consciente, aún con mucha práctica.
Son aquellos movimientos de los músculos de la cara, asociados a una emoción concreta utilizando los músculos de la cara. Por pares o no, hay 44 diferentes, entre los que se incluye el esfínter de la pupila. La misión de estos músculos, en relación con lo que se está tratando, es la de generar configuraciones expresivas que sirvan para comunicar el estado emocional que experimentamos.
Por ejemplo, cuando algo nos parece complicado, alargamos las comisuras de los labios hacia los lados, intentando comunicar a los demás de que hay complicaciones. 
hay que diferenciar entre movimientos involuntarios y movimientos voluntarios. Los primeros, a partir de una estimulación determinada, siguen un camino cerebral más rápido y sin la posibilidad de control consciente por parte de la persona. Los segundos, al contrario, realizan un recorrido mayor y es controlado conscientemente.
Así, una cara triste fingida es distinguible de la generada por la verdadera tristeza, o la cara de alegría es diferente a la sonrisa social.  Y esto es así porque la orden para la expresión fingida empieza en un lugar distinto que la orden para la expresión espontánea o genuina, continuando, por tanto, por vías diferenciadas. Una expresión es planificada, la otra reactiva.
la expresión espontánea suele aparecer décimas de segundo antes de verbalizar aquello que tiene que ver con dicha expresión. Cuando yo pienso en aquello que me provoca aquella reacción emocional, la cara reacciona inmediatamente. Sin embargo, cuando intento fingir una emoción, muy probablemente, mi expresión facial aparezca después de haber empezado a contar el hecho. Las reacciones emocionales no duran tanto en la cara.
En la década de los 60, Haggard e Isaacs descubrieron lo que ellos llamaron expresiones faciales micro-momentáneas, mientras revisaban fotograma a fotograma grabaciones de interacción terapeuta-paciente. Posteriormente se ha podido reafirmar su existencia y verificar que, con un entrenamiento de pocas horas, pueden ser captadas por el ojo humano en directo, sin necesidad de revisar fotograma a fotograma una filmación.
Para entendernos, una microexpresión es una expresión que no dura más de una cuarta parte de un segundo, fruto de una emoción que se experimenta en ese momento y que se intenta controlar y disimular. Si recordamos lo que se explicó sobre la expresión voluntaria y la involuntaria, cada una tiene un origen y recorrido diferentes. La respuesta involuntaria tarda unas varias milésimas de segundo menos en darse que la voluntaria.
Así, cuando nuestro interlocutor muestra, por poco tiempo, una expresión de asco, lo que está pasando es que la reacción que se da en primer lugar es la respuesta involuntaria, pues se da un procesamiento de la emoción automático e inconsciente, producto de una emoción de asco o disgusto. Posteriormente llega la respuesta voluntaria, la que es generada de forma controlada, pues se ha dado un segundo procesamiento consciente de la emoción, que en este caso es la de gobernar los músculos de la cara que se han “disparado” (el labio superior), pues no es socialmente adaptativo ir mostrando cara de asco constantemente y sin filtro.
Como la microexpresión es una reacción involuntaria e incontrolada. Es decir, la microexpresión muestra la verdad de la emoción que experimenta la persona en ese momento y en referencia a un hecho determinado. Por ello, detectarlas supone una gran ventaja a la hora de cualquier tipo de interacción humana, ya sea con niños, con niñas, con colegas del trabajo, con clientes, etc.
El contacto ocupar tiene mucha importancia ya que en el acto comunicativo desempeña una serie de roles: regula la comunicación (es un indicador del turno para hablar o actuar), es una fuente de información (no es lo mismo una mirada sostenida amenazante que una mirada afectiva), expresa emociones y comunica la naturaleza de la relación interpersonal.
Las áreas oculares (superior, inferior, derecha, izquierda, etc.), es decir, las zonas hacia donde miramos, están relacionadas con distintas áreas del cerebro que se encargan de procesar distintos tipos de información.
Las claves de acceso ocular es una parte muy importante estudiada en PNL que sugiere, a través de numerosos estudios llevados a cabo por los padres de la PNL (Bandler y Grinder) que las personas movemos los ojos de manera automática en diferentes direcciones dependiendo de lo que estamos pensando. Estos patrones o zonas relacionadas entre cerebro/campo-ocular son idénticas en la mayoría de las personas. No obstante, hay quien tiene estas áreas invertidas, especialmente las personas zurdas, por lo que es importante no tomarlo al pie de la letra y comprobar a través de la experiencia si una persona en concreto tiene los campos invertidos o no.
Cuando miramos hacia nuestra izquierda nos estamos poniendo en contacto con un recuerdo, con una experiencia ya vivida, algo sobre lo cual ya tenemos experiencia.
Cuando miramos hacia nuestra derecha nos estamos poniendo en contacto con una construcción mental, algo inventado, algo imaginado, algo de lo cual no tenemos una experiencia directa. De ahí que, cuando una persona mira hacia la derecha al contar algo supuestamente real, podemos presuponer que está mintiendo… algo bastante cuestionable por los muchos matices que es necesario tener en cuenta, obviamente.
El campo visual superior (mirar hacia arriba) nos pone en contacto con el sistema visual. Es decir, utilizamos esta zona ocular para recordar o inventar imágenes.
El campo visual medio (mirar hacia la derecha o hacia la izquierda a la altura de los ojos) nos pone en contacto con el sistema auditivo. Es decir, utilizamos esta zona media para recordar o inventar sonidos, palabras, música, etc.
El campo visual inferior (mirar hacia abajo) nos pone en contacto con emociones, sentimientos, sensaciones y nuestro diálogo interno.

Como vemos, las miradas dicen más que mil palabras.
Para poder entender o interpretar el lenguaje corporal de alguien es necesario tomar todos los aspectos que intervienen como la situación en la que se encuentra si tiene hábitos, su postura, sus manos, sus pies, su mirada, el tono de la voz, si es una persona zurda o diestra, su edad, la época en la que se encuentra, son muchos elementos a considerar y si no se toman en cuentan podrían resultar como una mala interpretación.
Después de este trabajo probablemente uno se vuelva más observador, como en las micro expresiones, no cualquiera puede llegar a verlas ya que son fragmentos de segundo en las que el sujeto las ejecuta, no es un trabajo para todos, sin embargo, nos podemos llevar una idea de lo que puede estar sintiendo o realizando la persona, ya sea de forma verdadera o falsa.








BIBLIOGRAFIA



Baró Teresa, (2012) La gran guía del lenguaje no verbal (1a. Ed.). España: Paidós.
Pease Allan y Barbara, (2006) The Definitive Book of Body Language (2a. ed.). Barcelona: Amat S. L.
Gunther Rebel (2009) El lenguaje Corporal (1a. ed.) Edaf.
Ekman Paul (2004) ¿Qué dice ese gesto? (1ª. Ed.) España: RBA Libros
Verdon John (2013) Se lo que estas pensando (1ª. Ed.) Rocabolsillo


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